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id da página: 9107 Caminho Reto

Caminho Reto

CAMINHO — CAMINHO RETO


VIDE: RETITUDE

René Guénon: A ÁRVORE E A SERPENTE

Hay en la doctrina islámica un punto interesante e importante en conexión con lo que acaba de decirse: El "camino recto" ( Eç-çirâtul-mustaqîm ) del que se habla en la fâtihah ( literalmente "apertura" ) o primera sûrat del Qorân no es otra cosa que el eje vertical tomado en su sentido ascendente, ya que su "rectitud" ( idéntica al Te de Lao-tseu ), según la raíz misma del término que la designa ( qâm, "levantarse" ), debe considerarse siguiendo la dirección vertical. Desde entonces se puede comprender fácilmente la significación del último versículo, en el que este "camino recto" e define como "camino de aquellos sobre quienes Tú distribuyes Tu gracia, no de aquellos sobre quienes está Tu cólera ni de aquellos que están en el error" ( çirâta elladhîna anamta alayhim, ghayri el-maghdûbi alayhim wa lâ ed-dâllîn ). Aquéllos sobre quienes está la "gracia" Divina 1 , son los que reciben directamente la influencia de la "Actividad del Cielo", y que son conducidos por ella a los estados superiores y a la realización total, puesto que su ser está en conformidad con el Querer universal. Por otra parte, puesto que la "cólera" está en oposición directa a la "gracia", su acción debe ejercerse también siguiendo el eje vertical, pero con el efecto inverso, haciendo que se recorra en el sentido descendente, hacia los estados inferiores 2 : es la vía "infernal" que se opone a la vía "celeste", y estas dos vías son las dos mitades inferior y superior del eje vertical, a partir del nivel que corresponde al estado humano. Finalmente, los que están en el "error", en el sentido propio y etimológico de esta palabra, son aquellos que, como es el caso de la inmensa mayoría de los hombres, atraídos y retenidos por la multiplicidad, erran indefinidamente en los ciclos de la manifestación, representados por las espiras de la serpiente enrollada alrededor del "Árbol del Medio" 3 .

A propósito de esto, recordaremos todavía que el sentido propio de la palabra Islâm es "sumisión a la Voluntad Divina" 4 ; por eso es por lo que, en algunas enseñanzas esotéricas, se dice que todo ser es muslim, en el sentido de que evidentemente no hay ninguno que pueda sustraerse a esta Voluntad, y que, por consiguiente, cada uno ocupa necesariamente el lugar que le es asignado en el conjunto del Universo. La distinción de los seres en fieles ( mûminîm ) e infieles ( kuffâr ) 5 consiste pues solamente en que los primeros se conforman consciente y voluntariamente al orden universal, mientras que, entre los segundos, los hay que no obedecen a la ley más que en contra de su voluntad, y hay otros que están en la ignorancia pura y simple. Encontramos así las tres categorías de seres que acabamos de tener que considerar; los "fieles" son aquellos que siguen el "camino recto", que es el lugar de la "paz", y su conformidad al Querer universal hace de ellos verdaderos colaboradores del "plan divino".


NOTAS:
1 Esta "gracia" es la "efusión de rocío" que, en la Qabbalah hebraica, está puesta en relación directa con "El Árbol de la Vida" ( ver EL REY DEL MUNDO, cap. III ).
2 Este descenso directo del ser siguiendo el eje vertical se representa concretamente por la "caída de los ángeles"; cuando se trata de los seres humanos, esto no puede corresponder evidentemente más que a un caso excepcional, y a un tal ser se le llama Waliyush-Shaytân, porque en cierto modo es la inversa del "Santo" o Waliyur-Rahman.
3 Estas tres categorías de seres podrían designarse respectivamente como los "elegidos", los "rechazados" y los "extraviados"; hay lugar a destacar que corresponden exactamente a los tres gunas: la primera corresponde a sattva, la segunda a tamas y la tercera a rajas. — Algunos comentadores exotéricos del Qorân han pretendido que los "rechazados" eran los judíos y que los "extraviados" eran los cristianos; pero se trata de una interpretación estrecha, muy contestable incluso desde el punto de vista exotérico, y que, evidentemente, no tiene ninguna explicación según la haqîqah. — En cuanto a la primera de las tres categorías de las que se trata aquí, debemos señalar que el "Elegido" ( El-Mustafâ ) es, en el islam, una designación aplicada al Profeta y, bajo el punto de vista esotérico, al "Hombre Universal".
4 Ver EL REY DEL MUNDO, cap. VI; hemos señalado entonces el estrecho parentesco de esta palabra con las que designan la "salvación" y la "paz" ( Es-salâm ).
5 Esta distinción no concierne únicamente a los hombres, ya que es aplicada también a los Jinns por la tradición islámica; en realidad, es aplicable a todos los seres.