VIDE: RETITUDE
René Guénon: A ÁRVORE E A SERPENTE
Hay en la doctrina islámica un punto interesante e importante en conexión con lo que acaba de decirse: El "camino recto" ( Eç-çirâtul-mustaqîm ) del que se habla en la fâtihah ( literalmente "apertura" ) o primera sûrat del Qorân no es otra cosa que el eje vertical tomado en su sentido ascendente, ya que su "rectitud" ( idéntica al Te de Lao-tseu ), según la raíz misma del término que la designa ( qâm, "levantarse" ), debe considerarse siguiendo la dirección vertical. Desde entonces se puede comprender fácilmente la significación del último versículo, en el que este "camino recto" e define como "camino de aquellos sobre quienes Tú distribuyes Tu gracia, no de aquellos sobre quienes está Tu cólera ni de aquellos que están en el error" ( çirâta elladhîna anamta alayhim, ghayri el-maghdûbi alayhim wa lâ ed-dâllîn ). Aquéllos sobre quienes está la "gracia" Divina 1 , son los que reciben directamente la influencia de la "Actividad del Cielo", y que son conducidos por ella a los estados superiores y a la realización total, puesto que su ser está en conformidad con el Querer universal. Por otra parte, puesto que la "cólera" está en oposición directa a la "gracia", su acción debe ejercerse también siguiendo el eje vertical, pero con el efecto inverso, haciendo que se recorra en el sentido descendente, hacia los estados inferiores 2 : es la vía "infernal" que se opone a la vía "celeste", y estas dos vías son las dos mitades inferior y superior del eje vertical, a partir del nivel que corresponde al estado humano. Finalmente, los que están en el "error", en el sentido propio y etimológico de esta palabra, son aquellos que, como es el caso de la inmensa mayoría de los hombres, atraídos y retenidos por la multiplicidad, erran indefinidamente en los ciclos de la manifestación, representados por las espiras de la serpiente enrollada alrededor del "Árbol del Medio" 3 .
A propósito de esto, recordaremos todavía que el sentido propio de la palabra Islâm es "sumisión a la Voluntad Divina" 4 ; por eso es por lo que, en algunas enseñanzas esotéricas, se dice que todo ser es muslim, en el sentido de que evidentemente no hay ninguno que pueda sustraerse a esta Voluntad, y que, por consiguiente, cada uno ocupa necesariamente el lugar que le es asignado en el conjunto del Universo. La distinción de los seres en fieles ( mûminîm ) e infieles ( kuffâr ) 5 consiste pues solamente en que los primeros se conforman consciente y voluntariamente al orden universal, mientras que, entre los segundos, los hay que no obedecen a la ley más que en contra de su voluntad, y hay otros que están en la ignorancia pura y simple. Encontramos así las tres categorías de seres que acabamos de tener que considerar; los "fieles" son aquellos que siguen el "camino recto", que es el lugar de la "paz", y su conformidad al Querer universal hace de ellos verdaderos colaboradores del "plan divino".
NOTAS: